sábado, 7 de octubre de 2023

Mi pasión: la investigación

Escribir sobre la pasión por la investigación histórica es un acto que va más allá de la simple recolección de datos; es una travesía por los recovecos del tiempo, una búsqueda incesante de respuestas que muchas veces permanecen ocultas bajo capas de polvo y olvido. Desde que comencé mi viaje en el mundo de las investigaciones históricas, me he sumergido en profundidades que, para muchos, resultan insondables. Mi motivación, sin embargo, no es la complejidad de la tarea, sino el amor genuino por la verdad, por desenterrar lo que se oculta en las páginas de los libros antiguos, en archivos olvidados o en fuentes que han escapado al ojo público.

 

Cada nuevo proyecto me llena de una emoción difícil de describir. Es como una chispa que se enciende cuando abro un libro extranjero, escrito en un idioma diferente al mío, y descubro en sus páginas un dato que jamás habría imaginado. Cada hallazgo, por pequeño que sea, tiene el potencial de cambiar la narrativa que hemos conocido, de dar una nueva luz a hechos que creíamos bien entendidos. Es ese elemento de lo inesperado lo que me mantiene en constante movimiento. Para unos, los resultados que obtengo pueden ser fascinantes, y para otros, pueden parecer extraños, incluso desafiantes. Sin embargo, esa es la naturaleza de la investigación: enfrentarse a lo desconocido y aceptarlo.

 

He tenido la fortuna de escribir más de 250 libros, casi todos ellos nacidos de este fervor investigador. A lo largo de los años, me he dado cuenta de que mi intuición ha crecido exponencialmente. Ya no es solo una cuestión de seguir pistas evidentes, sino de sentir hacia dónde puede llevarme un dato, una pequeña anotación en una fuente olvidada o un nombre apenas mencionado en una carta antigua. Es como si el propio proceso de investigar, de leer entre líneas, me hubiera enseñado a prever el futuro. No hablo de predicciones místicas, sino de la habilidad para anticipar hacia dónde podrían llevarme las pistas que tengo en las manos. Esa capacidad me ha permitido abrir puertas a descubrimientos inesperados y a conclusiones que pocos habrían imaginado.

 

Este blog no es simplemente un espacio donde registro mis avances. Es un puente que quiero tender entre mi mundo y aquellos que, como yo, sienten una atracción irresistible hacia la historia, hacia la búsqueda de la verdad en los rincones más oscuros del pasado. Al compartir mis investigaciones, deseo que otros puedan seguirme más de cerca, que comprendan la pasión y el esfuerzo que hay detrás de cada línea que escribo. Espero que, al leer mis palabras, otros también encuentren la inspiración para emprender sus propias investigaciones, para descubrir aquello que espera pacientemente a ser revelado. Y si, en el proceso, logro encender en alguien más la llama de la curiosidad histórica, habré cumplido mi propósito.

Estelas

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