sábado, 21 de septiembre de 2024

Estelas

 


Todavía hay personas que no creen en las nubes especiales y los aviones en el cielo, lo que ha dado lugar a diversas opiniones. Esto es nuevamente una prueba de que las personas no investigan por sí mismas y simplemente creen lo que otros dicen. Vivimos en una época en la que no debemos creer a nadie y debemos investigar por nuestra cuenta, como el Coronel Pedro Baños nos lo ha repetido en múltiples ocasiones. Y él sabe de lo que habla, porque el Coronel Baños es un escritor y militar español, coronel de infantería del Ejército de Tierra en situación de reserva, especializado en geoestrategia, defensa, seguridad, terrorismo e inteligencia.

Yo mismo he señalado en muchas ocasiones que debemos conocer nuestra historia, y cuando escucho las opiniones de diferentes personas, parece que saben muy poco de historia. La investigación histórica es crucial para entender lo que ha sucedido en nuestra sociedad y lo que podría esperar en algunos casos. Así que, voy a traducir lo que mencionaba un periódico holandés en mayo del año 1955:

 

"Inundaciones

¿Inundaciones causadas por lluvia artificial?

Un pionero en el campo de la lluvia artificial, el Dr. Irving Langmuir, declaró en una conferencia de prensa en Albuquerque (EE.UU.) que los experimentos militares para generar lluvia artificial posiblemente causaron las inundaciones en el valle del Missouri en junio de 1951. Estas inundaciones dejaron 41 personas fallecidas.

El Dr. Langmuir era entonces jefe del departamento científico que participaba en este experimento, conocido como "Proyecto Cirrus". Afirmó que no pudo evitar que las autoridades militares continuaran sembrando las nubes con yoduro de plata hasta que fue demasiado tarde. Langmuir es ganador del Premio Nobel y actualmente es asesor de "General Electric".

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 18 de septiembre de 2024

El azucar de cortezas de naranja

 

                                        El Presidente de la Región de Murcia, Carlos Collado

 

Hace ya 40 años, nos aventuramos a presentar nuestro innovador producto en la prestigiosa Feria de Torre Pacheco. Aquel evento fue un momento clave para nuestra empresa, ya que exhibíamos con orgullo un edulcorante revolucionario: la Neohesperidina dihidrochalcona, una sustancia increíblemente dulce, 1500 veces más potente que el azúcar, obtenida a partir de las cortezas de la naranja. Este hallazgo no solo representaba una innovación en el sector alimentario, sino que también ponía de manifiesto el inmenso potencial que los productos cítricos podían ofrecer a nivel mundial.

 

En esos años, nos posicionamos como líderes mundiales en la producción de este edulcorante. El mundo estaba comenzando a entender las bondades de los derivados naturales, y nosotros estábamos a la vanguardia de esa transformación. La fabricación de la Neohesperidina dihidrochalcona nos permitió abrir las puertas de los mercados internacionales, siendo casi el 100% de nuestra producción destinada a la exportación. Nuestro producto se convirtió en un referente de calidad, eficiencia y sostenibilidad, especialmente en un mundo que empezaba a buscar alternativas al azúcar tradicional.

 

Recuerdo vividamente aquel momento en que, en plena feria, tuve el honor de explicarle al entonces presidente de la Región de Murcia, Carlos Collado, las innumerables ventajas de este edulcorante. Fue un diálogo lleno de entusiasmo, donde pude compartirle nuestra visión de futuro: cómo un simple subproducto de la naranja podía transformarse en una fuente de valor añadido y generar importantes ingresos tanto para la región como para nuestra empresa. Este éxito comercial no solo nos dio prestigio, sino que también demostró que con innovación y esfuerzo, podíamos transformar lo ordinario en extraordinario.

 

Sin embargo, el camino no siempre fue fácil. Detrás de ese gran éxito hubo años de experimentación, desarrollo y, como en todo emprendimiento, momentos de incertidumbre. No todas nuestras iniciativas fueron igual de exitosas. Con el tiempo, aprendí que en el mundo empresarial no solo se celebran los éxitos, sino también los fracasos, porque estos nos enseñan las lecciones más valiosas. He conocido tanto grandes triunfos como sonoras caídas, y ambos han forjado el carácter de nuestra empresa y nuestra forma de hacer negocios.

 

La vida empresarial es así: un constante vaivén entre la esperanza y el riesgo, entre la euforia del éxito y la humildad del fracaso. Pero, sin duda, el balance ha sido positivo. La historia de la Neohesperidina dihidrochalcona sigue siendo uno de nuestros mayores logros, un testimonio vivo de lo que se puede lograr cuando se trabaja con pasión, visión y compromiso con destacados catedráticos. Y aunque en la vida empresarial siempre existen desafíos, también existen oportunidades que nos permiten transformar esas dificultades en hitos históricos. 

 

 

domingo, 1 de septiembre de 2024

El Puerto de la Losilla


                                                            Mapa de 1706 y otro de 1750

 
En mi contribución titulada “El Puerto de la Losilla (36)”, ya mencioné que El Puerto de La Losilla era un hervidero de actividad. Una suposición tan fascinante, por supuesto, nace de la intuición, esa chispa interna que ilumina el camino del investigador. A medida que avanzamos en nuestro viaje de descubri-miento, nuestra  intuición  se  agudiza, guiándonos  por  senderos  que, a   simple vista, podrían parecer invisibles. Soñar despierto es una necesidad para llegar a ciertas conclusiones, pero esos sueños deben ser respaldados por pruebas tangibles. Es cierto que  los  sueños  generan muchas hipótesis, aunque no siempre logramos fundamentarlas con evidencias concretas.
En nuestro caso, la afirmación de que El Puerto de la Losilla  fue  un  punto crucial en España debe ser corroborada. Y como decimos en los Países Bajos, “quien busca, encuentra” y “la suerte favorece a los audaces”. Es en la búsqueda constante donde la verdad comienza a revelarse, y la intuición se convierte en certeza.
 
Hoy, esa certeza nos guía hacia un hallazgo extraordinario: un mapa de 1706, realizado en Ámsterdam, que nos devuelve a la provincia de Murcia, donde encontramos marcado el nombre de “El Puerto de la Losilla”. Este mapa es más que un simple trozo de papel antiguo; es un testigo silencioso de la importancia histórica de este lugar, un rincón de España que, aunque quizás olvidado por muchos, sigue susurrando sus historias a quienes están dispuestos a escucharlas. Así, los sueños y la intuición se entrelazan con la realidad, y en ese cruce de caminos, emerge la verdad que tanto buscamos.
 
Título: Novissima et Accuratissima Regnorum Hispaniae et Portugalliae
Autor: Pieter Schenk
Lugar: Amsterdam
Fecha: 1706
Tamaño: 22,5×19,5 pulgadas
Color: Coloreado a mano
Descripción: Magnífico ejemplar antiguo en color del mapa de Schenk de la Península Ibérica donde aparece Castilla unida, con una muy elaborada presentación y grabado con 16 escudos regionales de armas de los distintos reinos abrigados en grande por las armas de España coronadas por una elaborada cartela alegórica que muestra dos querubines en recolección como alegoría de la riqueza. El mapa incluye un tratamiento muy detallado de la Monarquía Hispánica y Portugal, con gran detalle topográfico y geográfico que incluye muchas carreteras y otros detalles más que están presentes en los mapas contemporáneos de España por otros cartógrafos. Una edición posterior de la hoja fue editada por Seutter.
Fuente del mapa: Barry Lawrence Ruderman Antique Maps, Inc.
Ilustraciones: Mapas de la provincia de Murcia que indican el lugar de “El Puerto de la Losilla”.

 

Estelas

  Todavía hay personas que no creen en las nubes especiales y los aviones en el cielo, lo que ha dado lugar a diversas opiniones. Esto es nu...